En México el cáncer de mama representa la segunda causa de muerte en mujeres de entre 30 a 54 años de edad. Según los expertos de la Sociedad Estadounidense de Lucha contra el Cáncer, lo primero que debemos tener en cuenta cuando alguien cercano y querido es detectado, es que son muchas las reacciones que se tienen ante esta enfermedad.

Algunos no tiene problema con hablarlo, otros son mucho más reservados y susceptibles ante cualquier comentario, incluso positivos.

¿Cómo puedes ayudar?

Los psicólogos de la American Cancer Society aconsejan permitir la colaboración de familiares y amigos. “Detálleles lo más que pueda el tipo de ayuda que necesita. Por ejemplo, indíqueles el momento en que requerirá que le lleven al médico, o vea si podrían ayudarle con las labores domésticas o con la atención de los niños. Habrá veces que no sepa lo que necesita, pero hasta expresar esto puede ser de utilidad. También les brinda a ellos la oportunidad de ofrecer cualquier ayuda para usted”, explican.

Es muy importante tratar de animar a los seres queridos, saber cómo se sienten. Interesarse por su estado de ánimo ayudará a atender juntos las preguntas que vayan surgiendo. Pero si aún no se está listo para escuchar sobre los temores y preocupaciones de los demás, entonces hay que evitar hacer preguntas.

De nada sirve de decirle a una persona diagnosticada con cáncer, “anímate”, o “échale ganas”. No se trata de ánimo o de ganas, sino de tumores malignos.

A juicio de los especialistas de la asociación, en lo posible, lo mejor es mantener la vida personal y familiar tan normal como sea posible, sobre todo, mientras se esté recibiendo tratamiento.

Es importante animar a la familia a seguir haciendo las cosas de siempre sin ningún sentimiento de culpa (como disfrutar de pasatiempos, jugar deportes, hacer ejercicio y disfrutar del tiempo con los amigos, entre otras cosas).

Tener cáncer de mama es un asunto muy personal y solo quien lo sufre sabrá determinar sus circunstancias.

*Fuente: Actitud Femenina